Dualidad y trinidad

Dualidad y trinidad

02 febrero 2021 Van James Visto 13 veces

La dualidad es un concepto que no tiene en cuenta la unidad tríadica, ni tampoco la unidad y universalidad del ser humano.


Nuestra civilización se aferra a la mentalidad binaria del Sí o No, Con o Sin, blanco o negro, hombre o mujer, una mentalidad que carece de una noción consciente de las condiciones merced a las que las dualidades existen. El yin y el yang forman un todo, son tres elementos, no dos.

Necesitamos romper con la visión dualista de un mundo que se aferra a los opuestos como el amor contra el odio, el coraje contra la temeridad, la luz contra la oscuridad, etc. Siempre hay una perspectiva trimembrada de las cosas, en lugar de la mera yuxtaposición mecánica de dos polaridades. Podemos ser algo así como el punto de apoyo de la palanca entre las polaridades, buscando un equilibrio en forma de triadas como pasión- amor-odio, temeridad-coraje-cobardía, luz-color-oscuridad. No somos una de estas polaridades; nos podemos entender como el centro entre dos extremos.

La singularidad conecta a las personas

La cuestión de la diversidad es un tema que está muy presente en nuestras mentes en este momento. Pero también la cuestión de la universalidad. Cada persona tiene algo en común con la otra, independiente de su género, raza o cultura, y sin embargo cada una encarna una singularidad particular. Sería maravilloso si pudiéramos abrazar la unicidad como un aspecto o una parte de un gran todo integral.

Como artista y docente de artes, estoy perfectamente familiarizado con el hecho de que una propuesta de trabajo en una clase pintura o dibujo resulta en múltiples interpretaciones individuales. En ningún caso salen dos obras de arte iguales. Cada una es una creación especial e independiente, aunque sea fruto de la misma propuesta y las mismas instrucciones. Cada persona muestra su capacidad de sacar algo de su individualidad y producir una obra de arte bastante diferente de los demás.

Esta fuente de inspiración individual no es sino algo que al mismo tiempo tenemos en común. Todos tenemos esta capacidad innata como un recurso espiritual interno. Todos compartimos el mismo don inherente, aunque se manifieste en muchas formas individuales. ¿No es eso, al menos en parte, lo que en última instancia nos hace humanos?

La creatividad como fuente común

El ser humano universal es un ideal y una realidad espiritual. El ser humano individual único es una realidad física, Los dos juntos nos dan la imagen de la persona en su totalidad. La diversidad sin la universalidad, lo físico sin lo espiritual, nos llevan a un final materialista, a una "guerra de todos contra todos".

No nos olvidemos de que en el momento en el que desplegamos nuestra creatividad, todos somos verdaderos artistas. El potencial y el proceso de crear algo nuevo es algo que pertenece al ser humano y a todos los seres humanos. Somos parte de un gran «taller de arte», posiblemente más grande de lo que pensamos.


Web La Sociedad Antroposófica en Hawai