Desconectar para conectar

Desconectar para conectar

28 abril 2026 Damon Ruhländer Visto 26 veces

Del 1 al 5 de abril de 2026, la conferencia internacional de estudiantes de la Sección de los Jóvenes en el Goetheanum invitó a abordar la cuestión de ‹Desconectar para conectar› (‹Disconnect to Connect›).


¿Qué significa establecer conexiones en un mundo que está constantemente 'en línea' pero que a menudo da la sensación de lejanía y distancia? En la primera semana de abril, casi 1.000 jóvenes de entre 16 y 20 años de todo el mundo se reunieron en el Goetheanum para mover esta cuestión.

Conocí a estudiantes y profesores Waldorf de Alemania, Suiza, Italia, Georgia, California, México, Chile, Taiwán, Países Bajos, Bélgica, China, Filipinas, Brasil, Canadá, España y Corea del Sur. Los estudiantes no solo participaron, sino que también contribuyeron activamente a los programas culturales nocturnos. Sus actuaciones minuciosamente ensayadas llenaron de vida y energía a la conferencia. Por nombrar solo algunas: una furiosa danza de dragón de China, un musical profundamente conmovedor de Georgia, canciones pop enérgicas interpretadas por un coro surcoreano y una impresionante actuación de euritmia de California.

La Sección de los Jóvenes en el Goetheanum había invitado a expertos de diferentes campos especializados para dirigir un total de 28 talleres con un abanico de temas, como por ejemplo el arte de contar cuentos, ciencia económica, clowning, cuestiones del derecho juvenil, ritmos africanos, yoga, canto, danza brasileña, trimembración social, pintura corporal y mitología chilena.

Formas de sentirse en conexión

En pequeños grupos de discusión, tratamos las ideas presentadas por los expertos, intercambiamos opiniones y pudimos establecer contactos con estudiantes de otros continentes. Nuestro móvil nos da la sensación de estar conectados en cualquier momento en cualquier lugar. Aunque recibimos fotos y mensajes todo el tiempo, algunos admitieron sentirse solos a veces.

Discutiendo las muchas formas diferentes de conectar con el entorno social, algunos mencionaron que se ofrecen voluntarios para ayudar a otros – un tipo de iniciativa que para la gran mayoría suele ser gratificante y recompensante. Otros trabajan en el campo de la jardinería y horticultura para sentirse en unión con la naturaleza. Una excelente forma de desarrollar un sentido de pertenencia es compartir aficiones como la música o los deportes, no solo mensajes digitales. Las experiencias vividas junto con otros unen a las personas, y los recuerdos compartidos crean amistades profundas.

Al mismo tiempo, nos dimos cuenta de que no podemos ni queremos despedirnos completamente de los smartphones y de la tecnología moderna. No se trata de darle la espalda a la tecnología, sino de desarrollar una conciencia de cuándo y para qué usamos nuestros móviles y cómo podemos lograr una conexión auténtica con nuestro entorno. Al fin y al cabo, los dispositivos electrónicos nos permiten mantener el contacto con los amigos de todo el mundo que conocimos en esta conferencia internacional.

Ciclo del agua viva

Como profesor de un instituto en Berlín, Alemania, participé en el taller para profesores, en el que conocí a algunos de los profesores de los jóvenes reunidos en la conferencia, y tuve animadas conversaciones sobre sus enfoques pedagógicos. Nuestro grupo preparó el proyecto ‹La Canción del Agua›, en el que los estudiantes representaban el ciclo del agua con ritmo, canto, coreografía y un arcoíris pintado en tela.

Al final de la conferencia, nos dispersamos por todo el recinto del Goetheanum, cantamos juntos e íbamos uniendo nuestras piezas de tela para formar una enorme estructura reticular. Fue una imagen poderosa y conmovedora. Más de 1000 personas se convirtieron en una única obra de arte: una expresión visible de conexión a través de distancias y contrastes.

La conferencia también ofreció ponencias de impulso de Gerald Häfner (exmiembro del Parlamento Europeo, director de la Sección de Ciencias Sociales en el Goetheanum, entre otros), Frank Stigma (experto en residuos electrónicos), Luigi Amato (graduado Waldorf que viajó dos años por Sudamérica con mochila y sin usar la tecnología de comunicación) y Michaela Glöckler (ex directora de la Sección Médica en el Goetheanum).

Durante la mesa redonda de clausura, los estudiantes fueron invitados a subir al escenario para una discusión abierta con los expertos. La conversación provocó muchas preguntas y pensamientos en mí, que seguirán dejándose sentir durante mucho tiempo. Creo que muchos participantes volverán a casa con nuevas amistades de todo el mundo, pero sobre todo con una conciencia más profunda de lo que significa estar verdaderamente «conectados».

Durante la conferencia, los participantes no publicamos informes diarios en línea. En lugar de cientos de fotos, traemos historias y recuerdos que nos quedarán y nos conectarán para siempre.