La experiencia del Yo a través de los sentidos
La Sección de Literatura y Humanidades y la Sección Médica investigan la percepción sensorial como experiencia del Yo en la era digital.
Parece increíble lo rápido que nos hemos acostumbrado a la comunicación digital en las actuales circunstancias del tiempo. Pasamos horas y días delante de la pantalla para permanecer conectados con el mundo, con colegas, amigos y familiares. Sabemos muy bien que este es un sucedáneo de vida. Y cuando lo ajeno de los medios virtuales se convierte en rutina, ¿seguimos siendo conscientes de lo diferente que es la experiencia sensorial con la que normalmente percibimos otras personas y nuestro entorno?
Despertar en el mundo exterior
En su escrito «Antroposofía Un fragmento» (GA 45), Rudolf Steiner ofreció una investigación científico-espiritual acerca del modo de actuar de los sentidos. Son bastante conocidas las indicaciones sobre el peligro de caer en la «sub-naturaleza», es decir, en el ámbito mecánico y puramente terrenal de la tecnología. Pero Rudolf Steiner también señala la capacidad del ser humano de elevarse a la supranaturaleza en la misma medida que se hunda en la subnaturaleza (GA 26, artículos 183 a 185 y la carta sobre ‹De la naturaleza a la subnaturaleza›, marzo de 1925).
El germen de esta concepción ya se encuentra en la teoría de los sentidos: «Porque lo que vemos en las leyes naturales, en los colores, los sonidos, etc., ha fluido desde el cosmos en lo terrenal» (GA 26). Al profundizar en la experiencia sensorial nos podemos convencer de que hay que abandonar la concepción de su naturaleza puramente terrenal y llevarla a lo cósmico. Esta es la tarea del Yo, presente en cualquier experiencia sensorial – un hecho al que Rudolf Steiner dedica un capítulo especial en el mencionado ‹Fragmento›.
En el sueño profundo, nuestro Yo «está flotando» en lo cósmico. En este estado de carecer de los sentidos, el Yo deja de estar conectado con la conciencia ordinaria. Con los sentidos despertamos tanto a la conciencia del mundo como a la autoconciencia, sin embargo el proceso de auto-despertar suele pasar desapercibido. No obstante, por su modo de funcionar en el mundo terrenal, los sentidos nos sitúan desde el principio en la vida autoconsciente. Es decir, nos quedamos en nosotros a pesar de estar conectados con la Tierra. Esto facilita que la percepción consciente de los procesos sensoriales sea también el comienzo de la formación de los órganos superiores del Yo.
A partir de este hecho, podemos entender cómo el mundo digital reduce la experiencia sensorial a una imagen ilusoria (ya que nuestro pensar tiene que hacer el esfuerzo de completar las imágenes para llegar a la verdad). Ahora bien, ¿Cómo se relaciona este hecho con la experiencia sensorial como imagen celestial?
Laboratorio del devenir humano
¿Cómo actúa y despierta el Yo a través de los sentidos? ¿Y necesita el Yo la totalidad de los doce sentidos para desarrollarse sanamente, por ejemplo para la auto-educación en la persona adulta, en la que se pueden formar órganos del alma desde la conciencia del Yo? Si tenemos un conocimiento de cómo el Yo llega a la conciencia del mundo y al mismo tiempo a la autoconciencia, se nos abre el camino para poder partir de la autoconciencia, que en el principio se experimenta a sí misma como separada del mundo, hacia la formación de nuevos sentidos. Este proceso se vería gravemente perturbado por una concepción puramente mecánica de la experiencia sensorial.
‹Antroposofía. Un fragmento› contiene los gérmenes de una teoría del Yo fundamentada en los sentidos. Es cierto que es un texto exigente, pero también puede interpretarse como un laboratorio para el devenir humano.
Conferencia del 3 al 5 de Septiembre de 2021. La experiencia sensorial como experiencia del Yo. Sobre la teoría de los sentidos de Rudolf Steiner y ‹Antroposophie. Ein Fragment› (alemán) . Disponible en /español en Editorial Rudolf Steiner.
Web: La Sección de Literatura y Humanidades