La situación de las Ramas en el «viejo» mundo
Mientras que en otras partes la labor antroposófica prospera, en Europa Central se cierran Ramas por razones de edad, y hay otras que lamentan la falta de miembros jóvenes. ¿El trabajo de las Ramas ha pasado a la historia?
Paralelo al crecimiento de las instituciones antroposóficas, las personas con iniciativa se fueron de las Ramas para desplegar una actividad fructífera en estas instituciones. Pocos tenían suficiente fuerza para dedicarla a las Ramas, resultando en un desequilibrio del que ya advirtió Rudolf Steiner usando la imagen de los hijos que abandonan a la madre. Después de jubilarse de la vida laboral, algunas de estas personas mayores retomaron el trabajo en las Ramas, lo que por un lado condujo a que se anhelara la presencia de más jóvenes y, por otro, a una reflexión sobre la importancia de lo que los mayores de edad pueden aportar al trabajo de Ramas.
¿Aguantar hasta el final?
En el siglo pasado, los encuentros de los representantes de las Ramas eran las reuniones centrales, además de los encuentros de lectores, todavía habituales en aquellos tiempos. Todo el mundo asistía por el mero hecho de que allí se podía saludar a todos los «altos rangos» antroposóficos. Hoy, en el siglo XXI, estos encuentros son cada vez menos atractivos y se han convertido en reuniones de los últimos luchadores incansables. Por eso no es de extrañar que en el encuentro de los representantes de Ramas del 8 al 10 de diciembre de 2019, los casi 40 participantes invitados por Joan Sleigh de la Junta Directiva en el Goetheanum abordaran la cuestión del significado de las Ramas hoy en día.
Franziska Bücklers relató las aventuras de la recién constituida Rama ‹Weissdorn› (Espino Blanco) en Bonn (DE), que incorpora un restaurante vegetariano-ecológico. Harald Haas habló de la estructuración de los órganos supra-sensoriales y los ejercicios correspondientes. La euritmia desarrollada a partir del enfoque de la atención plena, a la que nos introdujo Adele Waldmann, fue una aproximación meditativa a diversos gestos eurítmicos. En total, ¿un encuentro que inspira entusiasmo para el futuro? Quizá la palabra que mejor caracteriza la situación es «aguantar». Al final, un sábado por la tarde, ni siquiera fue posible acordar una fecha para el siguiente encuentro. ¿Lo dejamos entonces? Yo por mi parte no me conformo.
Un nuevo comienzo
Cuál sería mi sorpresa el domingo por la mañana, cuando noté diferente al grupo. Obviamente sucedió algo durante la noche, y los demás tenían la misma sensación que yo: «Yo por mi parte no me conformo. » De repente, volvieron a surgir ideas y visiones. Los dioses miraban con expectativa moderada, pero a pesar de las dudas nos volvieron a dar la bienvenida. La construcción de comunidades y redes y la estimulación mutua para la experiencia espiritual pueden ser perspectivas entusiasmantes; de nosotros dependerá en qué medida les daremos realidad.
En el Goetheanum se ha formado un pequeño grupo organizador para futuras actividades; todos los que se sienten responsables del trabajo de las Ramas están invitados a formar parte del grupo: En el Goetheanum Forum existe un grupo temático ‹Responsabilidades en las Ramas› que agradecerá contribuciones y propuestas. Nos hará mucha ilusión recibir cantidades de ella.
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