Interconectados
Japón está fuertemente afectado por el Covid-19. El trabajo antroposófico continúa, entre otras cosas, a través de boletines informativos —sin Zoom ni conferencias por Skype.
La epidemia no sólo llegó a nosotros; se ha extendido muy rápidamente por todo el mundo. Hasta el 5 de mayo, casi 3,6 millones de personas estaban oficialmente infectadas y más de 250.000 personas habían muerto. Para nosotros, esta es una seria advertencia contra el materialismo en todo el mundo. El sufrimiento de los animales se desplazó al mundo astral y de allí vuelve a la Tierra en forma del coronavirus. ¡Que la fuerza del Sol penetre en la Tierra! Rudolf Steiner habla de hecho de que las «enfermedades bacterianas» tienen un origen espiritual. (GA 93a, conferencia del 3 de noviembre de 1905)
Muchas de nuestras actividades, como las lecciones de la Primera Clase, la celebración de las fiestas del año, los seminarios y los cursos de formación en la Escuela de Euritmia, se pospusieron, al igual que nuestra conferencia anual (del día de San Juan al día de Micael). No usamos Zoom ni Skype, ya que son herramientas con las que se pierde gran parte de la realidad espiritual.
En Pascua tradujimos una conferencia de Rudolf Steiner y la enviamos a los miembros. Tradujimos al japonés los artículos publicados por la Sección Médica sobre el coronavirus y los publicamos junto con mantras de Rudolf Steiner en una edición especial de nuestro boletín ‹Anthroposophia›.
El 10 de abril los mantras de la octava lección se leyeron a la misma hora en Dornach (CH) (a las 11 horas) y en Tokio (a las 18 horas). En ese momento sentimos el mundo como un círculo espiritual. Estamos realmente conectados los unos con los otros.
Estamos llamados a unirnos a la lucha entre Micael y Mammón por el futuro de la Tierra.