Las fuerzas del bien

Las fuerzas del bien

01 julio 2020 Gesine Fay Visto 19 veces

La conferencia de Ascensión sobre el futuro de la Sociedad y el movimiento antroposóficos pudo celebrarse finalmente del 22 al 24 de mayo en Kassel (DE).


La conferencia de Ascensión no podría haberse llevado a cabo en ninguna otra ciudad de Alemania. A pesar de las restricciones relacionadas con el coronavirus, pero gracias a la especial legislación del estado de Hesse, el Centro Antroposófico de Kassel tuvo la posibilidad de abrir sus puertas de par en par y ofrecer un espacio para 75 personas en su sala principal, de 600 plazas . El equipo formado por Steffen Hartmann, procedente de Hamburgo (DE); Johannes Greiner, de Dornach (CH); y Anton Kimpfler, de Friburgo de Brisgovia (DE), , invitó a trabajar el tema de las fuerzas del bien y la cuestión de cómo hacer de la vida cotidiana un culto, entendido como un servicio a los demás. La conferencia, en la que concurrieron oradores, músicos, oyentes y participantes en los distintos debates, concluyó con una velada artística con representaciones de euritmia, arte de la palabra y música.

La poesía y la música de Sharon Karnieli, artista de Zúrich (CH), nos transportaron a dimensiones cósmicas apropiadas para el misterio de la Ascensión. Por su parte, el Impuls-Eurythmy-Ensemble de Berlín, con Katharina Okamura y Pia Secondo, hizo visibles los poemas de Hans Müller-Wiedemann y Paul Schatz, acompañados de una emocionante interpretación de Fratres, de Arvo Pärt. Entre las dos actuaciones, Gabriele Kleber, procedente de Friburgo (Alemania), recitó algunos de sus poemas, Steffen Hartmann interpretó piezas de Torben Maiwald y Johannes Greiner hizo vibrar la sala con una pieza de Aram Jachaturián.

Como columnas de luz

El hecho diferencial de esta conferencia fue que todos estuviéramos sentados en puestos individuales, casi como si fuéramos columnas de luz en la sala, cada uno emplazado sobre su singularidad, conectando el cielo con la tierra, y al mismo tiempo formando una comunidad, en anticipación de Pentecostés como fiesta de la individualidad libre.

En un momento difícil, el Centro Antroposófico de Kassel nos brindó una señal de esperanza con este evento espiritual. Los agradecimientos van dirigidos a todos los participantes y especialmente a las personas que ayudaron a que este acontecimiento pudiera ser una realidad.

Muchos se sintieron acompañados y acogidos desde arriba, sintonizados con la llamada espiritual de Micael.