«Una pieza de historia cultural – en directo»

«Una pieza de historia cultural – en directo»

23 abril 2023 Sebastian Jüngel Visto 2236 veces

En la producción de la ópera «Parzival» de Richard Wagner a cargo de Jasmin Solfaghari (directora de ópera) y Stefan Hasler (director de euritmia) en el Goetheanum, las artes escénicas se apoyan mutuamente y dan como resultado un todo común.


La producción del «Parzival» en el Goetheanum permite comprobar hasta qué punto la ópera es capaz de evolucionar con las condiciones y posibilidades del presente. Una obra que, 140 años después del estreno en Bayreuth (DE) en 1882, ya ha pasado por muchas producciones. La Euritmia, que ha tenido su espacio en los escenarios artísticos y dramáticos durante más de 100 años, también recibe un nuevo impulso al encontrarse con el género de la ópera - aunque no sea por primera vez. Este estímulo mutuo es posible gracias a Jasmin Solfaghari que, junto con Walter Schütze (escenografía y vestuario), integra el elemento del movimiento eurítmico en el coro y la escenografía. Stefan Hasler (director de euritmia) y los euritmistas consiguen que la euritmia forme parte natural de la ópera; por ejemplo cuando, en la obertura, la euritmia hace visible los motivos internos de la música (Felix Lindenmaier) desde el principio. En los momentos en los que se desarrolla algo nuevo, cuando la trama se atasca o cobra una vida más dinámica, los cantantes y euritmistas actúan juntos, cada uno desde su propio espacio.

Deseo de descanso y salvación

Las actuales condiciones de vida de los protagonistas son sumamente desfavorables: debe hallar fin el sufrimiento del culpable rey del Grial, Anfortas. La degradación de fuerzas en Titurel y la comunidad del Grial exige una nueva revelación del Grial. Klingsor, Kundry y Parzival también están sumergidos en un proceso crítico de justificar o admitir sus actitudes erróneas. Todos estos estados anímicos encuentran en la ópera de Richard Wagner su tono y su relación sonora, de forma diferenciada y lúcida. El conjunto vocal del Festival de Ópera de Heidenheim, dirigido por Andreas Klippert, y la Orquesta Filarmónica de Baden-Baden, dirigida por Roland Fister, en ningún momento impone una interpretación personal, dando espacio digno a los tonos originales de Wagner.

La escenografía se ha realizado con imágenes que reflejan la gravedad de los estados de ánimo: El escenario se subdivide en diferentes niveles y escalones, representa la amplitud del alma mediante proyecciones y muestra en sus estructuras flexibles que aún existe la posibilidad de transformaciones interiores. Aquí, la euritmia tiene a veces poca cabida. La dicotomía femenino/masculino es inquietante por ser a la vez coherente y contraria al espíritu de la época.

En el segundo acto se diluye la atmósfera de pesadez ante la cantidad de cosas que pasan en el castillo de Klingsor: con numerosas personas, movimiento, pirotecnia, y una buena sincronización - hasta que se produce el encuentro de Kundry y Parzival, dos personajes que tienen mucho que decirse. Un encuentro en el que se contrarresta lo estático de los sucesos mediante gestos de expresividad dramática. La cantante Yvonne Fuchs interpreta el papel de Kundry con versatilidad e impulsividad dramáticas; va acompañada de tres euritmistas, que hacen visibles las distintas facetas de los estados de ánimo.

También hay elementos de humorismo; por ejemplo en algunas escenas intercaladas con algunas formas casi caricaturescas o en el andar eurítmico.

Al menos una vez -en el momento redentor del despliegue del Grial- me habría gustado que se ampliara el espacio del escenario. De todas formas, la representación del Grial respira una magia floral que se encuentra en perfecta armonía con la delicadeza de la música.

Ampliación de horizonte

Los críticos reconocen —incluso a través de simplificaciones como «Parzival para antropósofos»— el enfoque especial de representar el cisne, la lanza y el grial a través de la euritmia, no de forma figurativa, contrariamente a todas las tradiciones existentes.

En la misma noche del estreno, Jörn Florian Fuchs de la radioemisora Deutschlandfunk publicó una crítica, en la que se lee (versión del 3 de abril de 2023): «No hay [...] ningún tipo de mensaje. Tampoco hay ningún gesto misionero o predicador. Se trata de tomarse la obra en serio. [...] No hay símbolos. El objetivo artístico de hacer visible al Grial, en esta caso [...] se delega, por así decirlo, a la euritmia. Con el resultado de que uno puede simplemente tener un puro placer estético. [...] Los [músicos de la Filarmónica de Baden-Baden] lo hacen extremadamente bien. [...] Es una ampliación del horizonte, no sólo para el público wagneriano, sino también porque la euritmia y toda la estética teatral de Steiner, que son un fenómeno cultural más allá de cualquier tendencia religiosa [...]. Con lo cual podemos experimentar una pieza de historia cultural, en directo, por así decirlo».

El presentador de la radioemisora MDR Klassik, Bernhard Doppler, comentó el 4 de abril de 2023 su fascinación por «la profesionalidad de la interpretación musical. [...] Roland Fister dirige la Orquesta Filarmónica con energía y autoridad, los cantantes dominan con facilidad las monstruosas partituras [...]», y añadió que la «seriedad» del espectáculo era para él «una alternativa bastante interesante a la ópera tradicional».

Fabian Kristmann escribió en el «Basler Zeitung» del 4 de abril de 2023: «Lo más sensato y original —y al mismo tiempo el elemento más sorprendente de este «Parzival»— ha sido la literal encarnación e incorporación de los símbolos centrales [...] por los euritmistas». [...] «Esto dio a la producción un valor añadido directamente experimentable por los espectadores». Conclusión: «El Goetheanum ha aportado una contribución muy particular a la presencia ya existente [de Wagner en la región de Basilea]».

Christian Wildhagen habla en el «Neue Zürcher Zeitung» del 6 de abril de 2023 de una «actuación memorable»: «Aquí, los objetos espirituales cargados de significado existen hechos visibles en la representación simbólica realizada por los euritmistas – un elemento artístico que tiene mucho sentido porque remite a la enseñanza de Steiner de un mundo inmaterial detrás de todo lo material».

En el «Neue Musikzeitung» del 8 de abril de 2023, Roland H. Dippel comenta un «importante motivo de reflexión», y señala: «La emancipación de la mujer en el cuestionable cosmos de 'Parzival' es un avance innegable en la exégesis de Wagner cuando las euritmistas agitan los brazos como si fuesen alas y los euritmistas actúan en sincronía con ellas.»

Queda por mencionar la fructífera cooperación entre Pamy Mediaproductions y el Goetheanum, que se vio confirmada por los aplausos y las reacciones de agradecimiento del público.


‹Parzival› en el Goetheanum
24, 29 y 31 de marzo de 2024, 16.00 horas, Goetheanum, venta de entradas a partir del 1 de junio de 2023