Claus-Michael Brandt
Claus-Michael Brandt nació en Leipzig (DE), su infancia estuvo marcada por las experiencias de la Segunda Guerra Mundial.
Más tarde fue alumno de la Escuela Waldorf de Hannover (DE), una estación en el camino de su destino que le llevó a su primer contacto con la antroposofía, pasando además por la estancia de un año de duración en la Escuela Waldorf Michael Hall (GB), así como por el primer contacto con niños con necesidad de educación especial en Clent (GB).
Construyendo puentes intercontinentales
Empezó sus estudios de química en Tubinga (DE), luego decidió cambiar de materia y estudiar odontología en Múnich (DE). Escribió su tesis doctoral sobre Henri Bergson, habiendo recibido pare ello una beca en la Sorbona de París (FR).
Más tarde, comprometido socialmente, superdotado, y polifacético en sus distintos intereses, Claus-Michael Brandt emprendió otras tareas, que dieron un nuevo giro a su vida: junto con Friedrich Vogel participó en un proyecto para estudiantes en África, un legado de Friedrich Benesch, sacerdote de la Comunidad de Cristianos, e iniciativa pensada para la construcción de puentes intercontinentales. Este objetivo iba a ser el motivo biográfico en el vida de Claus-Michael Brandt.
A raíz de sus contactos con la comunidad médica antroposófica, adquirió conocimientos médicos generales, que más tarde hallaron aplicación en la práctica odontológica y en distintos casos clínicos. Además de los conocimientos en casi todas las áreas de la ciencia, cuidó sus inclinaciones y habilidades artísticas: canto, música de cámara, teatro, poesía, y un estudio completo de euritmia con Friedhelm Gillert, Múnich (DE). Mediante la «conversación artística» con los clientes de su consulta dental consiguió que el miedo y el dolor apenas tuviesen oportunidad de generarse.
Construyó la consulta dental en Sekem (EG) junto con el fundador de Sekem, Ibrahim Abouleish, con quien mantuvo una larga amistad. Con un botiquín inventado y diseñado por él como mini-consulta dental, Claus-Michael Brandt atendió a una escuela misionera cristiana en Namibia, participó en el centro de trabajo artesanal para jóvenes con Helmut Blakes, e impartió cursos para dentistas en Minsk (BY).
Participó activamente en la asociación fundada para la formación en euritmia en Liubliana (SL); de 2007 a 2019 se dedicó a la fundación de escuelas Waldorf y a la implantación de la asignatura de euritmia en Canadá, Estados Unidos, Siberia, China, Malasia y Palestina. Acompañó proyectos junto a la euritmista Erdmute Förster, por ejemplo la representación del ‹Holandés Errante› de Richard Wagner en la Escuela Waldorf de Kualalumpur, en la que tocó la flauta en la orquesta.
Confianza en todo ser humano
Cosmopolita, filántropo y constructor de puentes, Claus-Michael Brandt se sentía en casa en todos los países, pues a través de todas las culturas y religiones, el mundo fue para él su «gran familia». Con su profunda confianza en todo ser humano, su lealtad y su corazón humano servicial estableció amistades en todo el mundo.