La misión espiritual de las abejas
Desde finales de los años 80, las abejas son un tema de atención especial en la Sección de Ciencias Naturales en el Goetheanum. Desde el principio, y-antes de iniciarse el debate público, la Sección sentó las bases para comprender el ser de las abejas, unas bases para consolidar el entendimiento del «abejo».
Es parte del karma de los antropósofos que muchas iniciativas nacen de la preocupación y la necesidad. Lo mismo ocurrió con el trabajo realizado con y sobre las abejas en el Goetheanum. Ya a finales de los años 80, los pioneros de la apicultura biodinámica se reunieron con Jochen Bockemühl para discutir la dimensión espiritual del «abejo» y la respuesta «correcta» frente a la plaga del ácaro varroa. Este parásito, introducido en Europa desde la India por un instituto de investigación apícola alemán, se extendió rápidamente por toda Europa. Hoy debilita las colonias de abejas en todos los continentes excepto en Australia.
La miel - oro líquido
En 1996, unos amigos apicultores, junto con la Sección de Ciencias Naturales del Goetheanum, organizaron una conferencia con colmenas, ‹hoteles› para abejas salvajes, un apífono (una caja para escuchar el zumbido de la colonia) y un extractor de miel. Con estos requisitos, muchas personas pudieron experimentar cómo se cosechaba el oro líquido. La conferencia fue un éxito, sobre todo por las muchas oportunidades de experiencias personales.
En 2014, la Sección de Agricultura eligió el tema de las abejas para su conferencia internacional. La respuesta fue abrumadora. La sala de la Carpintería (Schreinerei) estaba repleta, con más de 400 participantes; muchas personas interesadas tuvieron que quedarse fuera. El evento mostró que la apicultura que respeta el ser de las abejas se vive y se desarrolla de diferentes maneras en todo el mundo, El «abejo» se encarna de manera muy diferente dependiendo del continente, el contexto cultural y las intenciones de los apicultores.
Se observa que la autoimagen de los apicultores de orientación antroposófica ha cambiado. La difícil situación inicial se ha transformado en una sensación de admiración y devoción. También este giro es parte del karma. Con él, los apicultores no han perdido de vista los numerosos y graves problemas de las abejas y de todos los insectos polinizadores. Por el contrario, rara vez las personas del movimiento biodinámico han sido tan activas social y políticamente como los apicultores. Exigen una reducción masiva de pesticidas y herbicidas en la agricultura. Luchan ante los tribunales contra el uso de insecticidas particularmente dañinos, lanzan peticiones para un referéndum y exigen el cambio estructural necesario en la agricultura. Al mismo tiempo, también ha cambiado el estado de ánimo. El motivo para el trabajo con las abejas ya no radica en la amenazante crisis medioambiental. La apicultura sigue adelante, con todos los problemas, no solo a pesar de ellos. La actitud de lucha se ha convertido en una actitud de respeto, simpatía y amor.
Investigación apícola
En 1996, las abejas fueron por primera vez el objeto de un proyecto de investigación en la Sección de Ciencias Naturales en el Goetheanum. El motivo fue que previamente Daniel Kuster, colaborador en la jardinería del Goetheanum, y Johannes Wirz habían reconocido las razones de la falta de mariposas en los prados alrededor del Goetheanum y habían creado nuevos hábitats con un método conocido como «siega en forma de mosaicos». Poco tiempo después, volvieron alrededor de 20 especies de mariposas -algunas de ellas también incluidas en la lista de especies en peligro de extinción, que habían estado desaparecidas durante décadas. El resultado incluso llamó la atención de los colegas de la Universidad de Basilea.
Sin conocimientos previos especiales de apicultura, yo intuía que el paraíso para las mariposas también debía ser un paraíso para las abejas. Por eso sugerí un proyecto que luego fue puesto en marcha junto con los apicultores Matin Dettli y Xaver Wirth. Probablemente fuimos los primeros investigadores en Europa que, bajo el título de ‹Apicultura sin tratamiento químico contra la varroa›, investigaron si las colonias de abejas podían sobrevivir al ácaro sin el uso de medicamentos. Una sola colonia sobrevivió en seis años, pero esencialmente solo nos quedó documentar cómo las colonias iban muriendo.
Este proyecto marcó el inicio de la investigación, que continúa hasta el día de hoy. Martin Dettli investigó las condiciones para la tolerancia de las colonias frente a la varroasis y comenzó un estudio para mejorar la salud de las colonias con preparados de muérdago y equinácea en la alimentación de las abejas. Actualmente, Eva Frey de la apicultura experimental Fischermühle y yo estamos investigando cómo se transmite el comportamiento de tolerancia a la varroa en las colonias, y junto con Benjamin Epler estamos probando un nuevo método con el que los ácaros calcinados se mezclan con la cera.
Clases de apicultura
Las abejas también se han convertido en un elemento indispensable de la enseñanza en el campus. Se estudian en el marco de los estudios en el Goetheanum y forman parte de los solicitados cursos de observación en los seminarios para expertos e interesados. En el curso introductorio ‹El impulso de la colonia de abejas›, de seis sábados a lo largo del año, se enseñan los fundamentos de la apicultura aplicada de acuerdo con su naturaleza. Hay médicos interesados en los efectos curativos de las sustancias de las abejas; y hay un interés creciente por aprender más sobre las colonias como inspiración para futuro social de la humanidad, según una indicación de Rudolf Steiner.
Con esto se cierra el círculo. Partiendo de una pregunta espiritual sobre la difícil situación de las abejas, hoy empezamos a conocer mejor su misión espiritual para nuestro futuro.
Web de la Sección de Ciencias Naturales: www.forschungsinstitut.ch
Sitio web de Martin Dettli: www.summ-summ.ch
Web Verein wesensgemäße Bienenhaltung www.mellifera.de