Esperar lo inesparado, cuestionar lo habitual …
Ya sean padres, trabajadores administrativos o profesores, quienes practican el asombro pueden romper patrones de comportamiento, abrirse a lo que aún no saben y de esta manera ganar tiempo para entenderse mejor a sí mismos.
Bajo el lema ‹No tenemos un programa – somos el programa›, los payasos del Grupo Internacional de Trabajo de Payasos de la Sección del Arte de la Palabra y de la Música se reúnen una vez al año en el Goetheanum.
En la reunión de 2026, practicaron un antiguo principio de la filosofía antropológica: el conocimiento comienza con el asombro. ¿Por qué eso es así? Porque el asombro espera lo inesperado y cuestiona lo habitual. „No esperamos a que el asombro se produzca por sí mismo, pero hacemos posible que nosotros y otros estemos maravillados, que entremos en asombro y que seamos capaces de admirar el mundo“, escribe Sebastian Jüngel en el editorial del undécimo número de la revista PDF ‹red nose› (en alemán, en inglés).
Traducido por Michael Kranawetvogl
Imagen de portada ‹red nose› n.º 11, con Martin Hamann en ‹Aria da capo› de Edna St. Vincent Millay, dirigida por Anemone Poland en el Theaterforum Kreuzberg, con una fotografía de Vanessa Nicette