Conferencia sobre el clima
La conferencia digital ‹Respirando con la crisis climática›, organizada por la Sección de Agricultura y la Sección los Jóvenes, conectó a más de 1.200 personas de 63 países.
La conferencia ‹Respirando con la crisis climática› fue el primer gran evento organizado por el Goetheanum en formato digital. Paralelamente se celebraron otra decena de conferencias en otros lugares del mundo, entre ellos la India, China, Argentina, Noruega e Israel.
En la mesa redonda final, Johannes Kronenberg (Sección de los Jóvenes) junto con Lin Bautze y Verena Wahl (Sección de Agricultura) concluyeron que en esta conferencia se hizo realidad una amplia colaboración transversal, lo que hizo posible una visión de la crisis climática más amplia que nunca. El intercambio vivo entre científicos, profesores, médicos y artistas y los jóvenes y los agricultores biodinámicos, permitió «experimentar y comprobar que la cuestión existencial de la crisis climática causada por el ser humano sólo puede resolverse conjuntamente», afirmó Johannes Kronenberg.
La juventud y la agricultura
En el marco de esta conferencia se produjeron varios encuentros de los jóvenes y los agricultores biodinámicos, por ejemplo en la fase de preparación. Verena Wahl resume la fructífera colaboración: «Los agricultores experimentan cada día lo dramática que es ya la crisis climática, pero también tienen soluciones prácticas. Los jóvenes, por su parte, aportan su visión de futuro y la voluntad de cambio».
El tema del compost fue el que más ampliamente se discutió. El compostaje de restos vegetales, de poda o de comida, es una forma sencilla y concreta de hacer algo contra la crisis climática cada día. Al grupo de trabajo de compostaje, dirigido por una agricultora biodinámica de Auckland (NZ), asistieron personas de todos los continentes: Estados Unidos, Brasil, Chile, Finlandia, Lituania, Egipto, Kenia, India, Nueva Zelanda y Filipinas.
Gracias a las funciones dinámicas de la tecnología de comunicación digital fue posible crear espacios para la conversación espontánea, una situación muy apreciada por los participantes. Muchos comentaron que la energía creada y el nivel de colaboración fueron una novedad positiva para ellos.
También se habló de la importancia de la vaca para una economía que respete la Tierra y el clima. Este fue uno de los puntos más importantes y críticos, sobre todo teniendo en cuenta la dieta vegana, muy extendida entre los jóvenes. Por eso, un resultado importante de la conferencia fue que la cría de animales basada en los pastizales, con una reducción paralela de la cría de aves y cerdos, resultaría en más superficie de cultivo disponible para la alimentación humana. Conservar y proteger la función importante de los rumiantes en el organismo de la granja también tiene alcance para la alimentación de la creciente población mundial.
La Tierra como ser vivo
La conferencia creó espacios para nuevos enfoques y visiones más allá del Goetheanum como centro del encuentro. Un participante de China escribió: «Aunque la conferencia haya terminado [...] el aura, la energía, el amor, la pasión, la empatía y la sabiduría de todos los participantes, artistas, ponentes y organizadores siguen flotando por el mundo. Nos animan a explorar, practicar, reflexionar y crear. El cuerpo etérico de la conferencia seguirá creciendo y tendrá un impacto en más personas a través de nosotros».
«Cuando entendemos la Tierra como un ser vivo y ampliamos nuestra mirada desde el suelo hasta el cielo, los agricultores nos convertimos en cuidadores del clima. Después cada uno podrá descubrir sus posibilidades de acción». Con estas palabras, Lin Bautze resumió la tarea que la conferencia encomendó a todos.