Aprendizajes en la Europa occidental

Aprendizajes en la Europa occidental

02 febrero 2021 Péter Takáts Visto 11 veces

Lo que está ocurriendo en la actualidad en Occidente es en realidad lo mismo que ocurrió en la Unión Soviética a principios del siglo XX y en Europa Oriental y Central tras la Segunda Guerra Mundial: una estigmatización colectiva.


En 1989, Occidente no estaba dispuesto a renovar su sistema e ideología, y como resultado de ello, no pudo iniciarse ninguna renovación espiritual. Ahora somos testigos de cómo se está desmoronando toda la vida cultural occidental en términos de libertad espiritual, y cómo a la vez va desapareciendo lo que podría ser el espíritu comunitario de esta cultura.

La trimembración como antídoto

En el Este nos consideraban los perdedores, a pesar de que de nuestra parte nos esforzáramos por aprender todo tipo de cosas, primero del comunismo, luego del capitalismo. Desafortunadamente, muchos de nuestros hermanos y hermanas occidentales no se molestaron en aprender de la experiencia del comunismo en Europa del Este; por ejemplo en el sentido de lo que dijo Rudolf Steiner sobre la trimembración social como la única alternativa al bolchevismo (GA 199, conferencia del 7 de agosto de 1920).

Hoy vemos que algunas minorías intentan crear un monopolio de opinión y obligan a retirarse o dimitir a los que piensan de otra manera, menospreciando la tradición y los valores culturales logrados. Rudolf Steiner describió esta tendencia desde la perspectiva de su época como sigue: «Poco después de haber pasado el año 2000, América empujará para establecer una especie de prohibición, aunque de forma indirecta, una especie de ley que tendrá el propósito de suprimir todo pensamiento individual. Los primeros comienzos se pueden observar en las prácticas actuales de la medicina puramente materialista, en la que ya no interesa la vida anímica y en la que, sobre la base de pruebas y experimento externos, se trata al ser humano como una máquina» (GA 167, conferencia del 4 de abril de 1916).

Exclusión

Hoy, Europa occidental y Estados Unidos están perdiendo su prestigio, también a nivel de razonamiento. El discurso de odio y el racismo prevalecen en los medios sociales o en comentarios públicos; Facebook y Twitter suprimen las opiniones que se desvían de la llamada comunicación políticamente correcta. Siguiendo esta línea de supervisión, puede haber inhabilitaciones por palabras «no gratas», incluso a posteriori, años después de haberse pronunciado.

Occidente parece estar pagando ahora por lo que no quería aprender de la experiencia de la tiranía de los gobiernos comunistas. ¿Estamos lo suficientemente despiertos en el movimiento antroposófico y la Sociedad Antroposófica para reconocer y juzgar lo que está sucediendo en la actualidad?