Personas conectan con personas
Estimados lectoresEn menos de 30 años, un pequeño grupo de antropósofos de Estonia ha realizado una obra impresionante.
Trabajando por su propia cuenta, con sobriedad y eficacia, estas personas han creado ocho escuelas Waldorf, diez jardines de infancia, así como actividades en el ámbito de la pedagogía curativa, la medicina y los medios (una editorial), todo ello en estrecha cooperación con la joven Sociedad Antroposófica en Estonia y cuidando numerosas relaciones en todo el mundo. En el encuentro de verano en Tartu a mediados de junio, los representantes de los países europeos pudieron percibir de cerca esta situación especial en los países bálticos.
Colores del país y elementos individuales
A pocos kilómetros de la actual frontera este-oeste con Rusia, es curioso encontrar la indicación de Rudolf Steiner dada en una ronda de preguntas y respuestas, que dice que en el destino particular de los pueblos bálticos reside la predisposición de desarrollar una conciencia cosmopolita contemporánea, o, por el contrario, de caer en un nacionalismo excluyente (GA 337b, conferencia del 6 de septiembre de 1920). En el encuentro mencionado se pudo experimentar el germen de cómo se está formando una Sociedad mundial antroposófica, por un lado partiendo de la armonía de los diferentes colores y culturas de los países y, por otro lado, confiando completa y exclusivamente en el ser humano individual.
A partir de ahí, las reflexiones giraron alrededor de cómo se refleja este contraste en el Estatuto de la Sociedad Antroposófica, discutiendo sobre cómo la realidad del espíritu del tiempo y las inspiraciones de la Escuela Superior para la Ciencia del Espíritu, junto con el principio del Congreso de Navidad 1923/24 (Personas conectan con personas) pueden cobrar vida en una especie de «construcción de doble cúpula» social, y cómo en la Sociedad moderna pueden armonizar la competencia de la Escuela Superior y la vida común, de modo que sean reflejadas hasta en el Estatuto.
Dicho esto, esperamos con mucha ilusión el ciclo de los Dramas-Misterio en el verano y la conferencia de la Sección Pedagógica en el Goetheanum, en la que, después de 100 años de experiencia escolar, podremos volver a conectar con el curso inicial de Rudolf Steiner para los maestros, del año 1919.
Les deseamos un verano agradable y que pasen unas felices vacaciones.