Impulso social en el Monte Carmelo
Hace cuatro años, además de las iniciativas antroposóficas existentes, se añadió otra en la ciudad de Tiv'on: el festival Sheikh Abrik. Sacando su fuerza del impulso de la trimembración de organismo social, se ha convertido en un modelo de compromiso de la sociedad civil en Israel.
El mundo está cambiando constantemente, y los cambios en la tecnología y los asuntos sociales son cada año más intensos, rápidos y dramáticos. La cuestión es qué tipo de cambio se necesita hoy en día para cambiar el mundo a mejor, y cómo vivir las ideas sociales de la ciencia espiritual de una manera que se adapte a la realidad.
Voy a comentar la situación en el lugar donde vivo. Kiryat Tiv'on es una pequeña ciudad de 20.000 habitantes en el norte de Israel. Tiv'on se encuentra al pie del Monte Carmelo, cerca de la necrópolis de Beit She'arim (en hebreo: La Casa de las Puertas), donde están enterrados los sabios. En el siglo XX, el Tiv'on moderno fue fundado por grupos de inmigrantes que se establecieron allí. Desde entonces, el espíritu pionero, el compromiso, la iniciativa voluntaria y la autonomía han sido característicos en el lugar.
Anhelo de cultura
En los años 90 del siglo pasado y el primer decenio del 2000, los residentes fundaron una Rama de la Sociedad Antroposófica, jardines de infancia Waldorf, un colegio Waldorf, una escuela Waldorf de enseñanza secundaria, y formaciones en pedagogía y arte antroposóficos. Son iniciativas que están a disposición de cientos de familias.
A esto se sumó en 2017 otro acontecimiento en el ámbito cultural: la creación del Festival de Cultura Civil Sheikh Abreik. Nuestro punto de partida fue la concepción de la trimembración social y la forma en que Rudolf Steiner enfatizó la necesidad de liberar la vida espiritual de las fuerzas políticas estatales y económicas. ¿Cómo crear una comunidad cultural que se ve a sí misma como creadora y no consumidora de cultura, desde la libertad del espíritu, en plena soberanía de sus ámbitos?
Para construir adecuadamente la relación entre la cultura y la estructura social, es importante volver a los orígenes: el arte y la cultura surgen de los anhelos e impulsos espirituales que se generan en el corazón del individuo y la comunidad. Toda persona, aunque no sea artista profesional, anhela una cultura en la que pueda expresarse y desarrollarse de la manera más plena posible. Si hay una receta para la acción entusiasta en el mundo, consiste esencialmente de dos factores: hacer lo que quieres hacer, y hacerlo junto con tus amigos.
Festival Sheikh Abrik
De ahí resulta la forma orgánica de organización del festival: las fuerzas individuales se ponen de manifiesto con la ayuda de las fuerzas de la comunidad. Yo te ayudo a cumplir tu sueño, y tú ayudas a una tercera persona, y la tercera ayuda a la cuarta, y así sucesivamente. Para no caer en la ilusión de que el cumplimiento de nuestros deseos depende del dinero, nuestro punto de partida económico fue de cero shekels. Las fuerzas con las que nos ayudamos el uno al otro son principalmente las fuerzas de la voluntad, el amor, la visión, la creatividad, la libertad y la entrega. Esto significa: Cualquier idea es bienvenida. Cada uno puede iniciar lo que quiera en el festival: actuaciones, exposiciones, grupos de trabajo, conferencias, reuniones, juegos o desfiles. Esto puede suceder en cualquier lugar: en patios, instituciones públicas, y escaparates de tiendas; en la calle, en un parque o en el campo.
En el primer festival hubo 230 eventos en tres días, un año más tarde hubo 400, y en el tercer festival ya había 750 (con la ayuda de unos 3000 voluntarios). El cuarto fue cancelado debido a la pandemia del coronavirus. El modelo económico ha demostrado su valor. Un festival cuyo costo total alcanzaría los dos millones de euros si fuera organizado como evento oficial o comercial, fue producido por la sociedad civil con un costo de unas pocas decenas de miles de euros.
Iniciativas de ciudadanos, en boga
El festival tuvo un efecto enorme sobre la vida en Tiv'on. Hubo un auge de iniciativas ciudadanas libres en los ámbitos de la cultura, la educación, el medio ambiente y las organizaciones sociales. Dos nuevos grupos políticos se presentaron a las elecciones locales, y uno de ellos se convirtió en el más grande del ayuntamiento. Entretanto, en Israel se han establecido otros siete festivales más, siguiendo el mismo modelo; y el Fondo de Lotería ha introducido un proceso de adjudicación para la financiación de festivales de la sociedad civil, en el que participan 120 instituciones y grupos en todo el país.
Actualmente estamos tratando de impulsar nuestra visión a un desarrollo ulterior. El festival se organiza de forma descentralizada; funciona sin asociación o entidad jurídica, y tiene lugar en todas partes. Sin embargo, un organismo social activo a lo largo de todo el año tiene necesidad de un hogar. La idea es crear un centro cultural civil, como una gran obra de arte social integral.
El centro estará ubicado en el molino Kama en el kibbutz Sha'ar Ha'amakim (en hebreo: Puerta de los Valles) cerca de Tiv'on, un edificio recientemente renovado por un artista local. Nuestro objetivo es construir un organismo social que combine diferentes tipos de actividades humanas - sociales, artísticas, educativas, ecológicas, económicas y tecnológicas.-Para ello mantenemos una red de iniciativas libres, de estructura organizativa plana, que están conectadas a nivel espiritual, organizativo y económico.
Si todo sale bien, también puede haber una apertura a los ideales de libertad en lo espiritual, igualdad en lo político-jurídico y fraternidad en la economía, ideales que incluso pueden ser incorporados en el futuro pensamiento organizativo del movimiento kibbutz. Es nuestra esperanza que todas estas iniciativas sean el inicio para que se abra otra puerta al pensamiento espiritual-social en Israel.