Superar el racismo

Superar el racismo

23 marzo 2021 Matthias Nieder­mann Visto 141 veces

La Sociedad Antroposófica en Alemania responde a las acusaciones de racismo y antisemitismo con una plataforma y debates.


La información tendenciosa culminó en otoño de 2020, cuando a raíz de las protestas anti-medidas Covid, la prensa mencionó los «antropósofos» como afines a la extrema derecha, conspiradores, los ciudadanos del Reich (Reichsbürger) y escépticos esotéricos de la vacuna.

La primera reacción fue, por supuesto, responder con rectificaciones y réplicas públicas. Pero, ¿resuelve esto el problema de forma duradera? ¿Dónde están los puntos centrales del problema?

Aprovecho para comentar mis experiencias, naturalmente no representativas pero aun así bastante interesantes. Como antropósofo afroeuropeo, me encuentro con comentarios racistas por ejemplo cuando paso por la caja del supermercado. En instituciones antroposóficas, no sucede nada por el estilo.

Descontextualización

Consultando a algunos expertos que se habían pronunciado sobre este tema en publicaciones, recibí respuestas como: «Ya se ha dicho todo. No podemos escribir más al respecto». Mis amigos de orientación política de izquierda proponen demarcaciones claras, y los expertos científico-culturales ven necesaria una reevaluación y contextualización histórica.

Una mirada al Internet y a las redes sociales deja claro dónde está el problema: una cantidad inabarcable de información especializada, cada uno cuece su propia sopita, con más o menos virtuosidad. Los medios digitales llevan al extremo un fenómeno del pensamiento intelectual: la descontextualización de la descontextualización. Lo que está publicado una vez, publicado quedará. Se ponen en circulación los rumores más descabellados, no sólo en relación con la Antroposofía y Rudolf Steiner. Las réplica publicadas en los medios digitales apenas son percibidas. Por sí solas no tienen fuerza suficiente.

Pero lo que sí tiene efecto es cuando las personas mantienen una conversación interesante, cuando las diferencias se hacen visibles y la relación mutua entre ellas se hace evidente. Esta manera de formar una red funciona muy bien bajo la condición de que el otro sienta la presencia de un interés genuino, una curiosidad genuina, una pregunta genuina.

Informar y discutir

¿Pero por dónde empezar? Tenemos claro que el efecto de los argumentos crece en la medida en la que se desplieguen en el espacio de las palabras habladas, un espacio en el que la intención, el significado y el efecto forman una unidad perceptible. La tendencia casi automática a la descontextualización necesita como contrapartida el diálogo constructivo y crítico de posiciones controvertidas, e integrado en el discurso social.

Hace poco hemos empezado a construir una plataforma en la web, donde haremos accesibles informaciones, perspectivas y posicionamientos sobre las acusaciones de racismo y antisemitismo. Esa es la parte externa del proyecto.

Pero lo más importante para nosotros es entrar en el dialogo con la gente. ¿Cómo han podido investigar las cuestiones de racismo, cuáles son los resultados y conclusiones? ¿Dónde ven los puntos críticos?

Estamos planificando eventos con mesas redondas que abordan las cuestiones críticas; por otro lado, estamos diseñando una serie de podcasts en los que queremos entrevistar a personas que representan los ámbitos más diversos de la vida.

Espero que de este modo podamos contribuir a esclarecer los hechos, y a generar conocimientos que nos ayuden a superar el racismo que podemos experimentar al pasar por la mencionada caja del supermercado, o en cualquier otro lugar de la vida cotidiana.


Web www.anthroposophie-gegen-rassismus.de