Clases de euritmia con tablet

Clases de euritmia con tablet

28 abril 2021 Jürgen Frank Visto 15 veces

En la escuela Rudolf Steiner de Hamburgo-Bergstedt, las alumnas participaron en clases de euritmia, a través de una tablet. Jürgen Frank nos informa de sus experiencias.


Un día de noviembre a las 8 de la mañana, comienza la clase de tercero de bachillerato. Acabo de darme cuenta de que faltan dos alumnas. En este momento entra una joven, con una tablet en la mano, y me pregunta si ya me había enterado de que NN estaba en cuarentena por un caso de Covid-19 en la familia. Y si no le importa, dice la joven, a NN le gustaría seguir asistiendo a las clases… a través de su tablet.

Me hace gracia la propuesta. ¿Por qué no intentarlo? Pues ya estamos conectados y la estudiante sale en la pantalla, con buena salud y de buen humor. «No estoy enferma», dice, «es por un miembro de la familia; me han dicho que tendré que quedarme en casa durante los próximos 15 días». Yo no sé qué me está irritando más: el hecho de que la esté viendo en su habitación privada, o el hecho de que ella sea la primera estudiante del último año de bachillerato que he visto sin la mascarilla puesta, en las últimas semanas.

Del alféizar al piano

Encontramos un lugar para la tablet y empezamos a repetir las diferentes posiciones de nuestro ejercicio inicial ‹Pienso el habla›, que siempre pueden ser «perfeccionadas». Para ello, los estudiantes se ponen en parejas frente a frente y se corrigen mutuamente, de forma amistosa pero clara, un proceso largamente practicado. Yo mismo me coloco delante de la tablet situada en el alféizar de la ventana y realizo los ejercicios con la alumna. Una sensación extraña al principio, por no utilizar palabras mayores, pero se disipa por el hecho de que la estudiante coopera con máxima concentración.

Después de este ejercicio, la tablet, o en cierto modo la alumna, se coloca sobre el piano para que tenga una vista mejor a lo que sucede en la clase para la siguiente tarea.

En la parte de «gesto y sonido» nos ocupamos de un poema de Nelly Sachs. Introduzco los elementos principales del movimiento concomitante a los sonidos para los primeros versos. La idea es que los alumnos imiten los movimientos y de ahí encuentren sus propias expresiones con más y más independencia. Por supuesto, el objetivo no es la mera imitación de los movimientos del profesor, y el trabajo de los alumnos consiste en llenar los movimientos percibidos con vida y alma hasta encontrar su forma exterior y todo ello de la manera más autónoma posible.

De vez en cuando dirijo la mirada hacia el piano y veo a la estudiante completamente entregada al trabajo con los sonidos.

Al final de la clase nos despedimos juntos de ella y le deseamos que pueda volver a nuestra escuela pronto.

Después de este primer intento seguimos con el mismo método en las tres clases de euritmia siguientes, y todo se volvió cada vez más natural. Para todos resultó sorprendente lo rápido que pudimos adaptarnos a estas nuevas situaciones, e incluso aceptarlas como «normales».

Encajar en la coreografía del grupo

Pero la cosa se puso aún más complicada cuando una segunda estudiante también tuvo que permanecer en cuarentena doméstica, con la consecuencia de que las clases de euritmia continuaron con dos tablets ubicadas en el piano, y dos jóvenes que participaban intensamente en las clases desde casa.

Esa noche me vino una imagen de pesadilla: Estaba en mi sala de euritmia, con varias pantallas alrededor mío, y en ellas mis alumnos virtualmente conectados con la sala. La imagen irreal me asustó. Menos mal que en ella no tenía que llevar mascarilla y no me veía obligado a ir ventilando la sala abriendo las ventanas entre los ejercicios y al inicio/finalización de la clase para hacer frente a la Covid-19.

Lo sorprendente fue que, tras su regreso al aula, ambas alumnas dominasen todos los gestos que habíamos practicado durante este tiempo. Y es más: sin ningún problema se adaptaron a realizar las formas de coreografía desarrolladas para los 15 alumnos de esta clase.


Fuente Revista ‹Auftakt› no. 1/2021 (artículo resumido)

Web
Steinerschule Bergstedt