Edwin Kaufmann
Edwin Kaufmann nació el 22 de noviembre de 1934 en Basilea (CH) como primer hijo de Clara Bleuler y Hans Kaufmann. Ocho años después, le siguió su hermana Ursula. La vida de Edwin pendía de un hilo debido a una grave tuberculosis crónica.
Los médicos que le atendían tenían la intención de dejarle morir en paz, pero su padre se acercó al médico jefe con una pistola en la mano, amenazando con que si su hijo no era tratado inmediatamente, no sabía que iba a pasar. Inmediatamente, el niño, que entonces tenía seis años, viajó a Davos (CH), donde después de una terapia de luz del sol y leche de cabra, logró superar la enfermedad. A través de esta experiencia, Edwin Kaufmann aprendió a amar la vida y se hizo un hombre lleno de vitalidad y energía.
El vaticinio de convertirse en maestro
Cuando regresó a Kleinbasel en 1942, se encontró con un cañón montado en su habitación, apuntando en dirección a Alemania. El domicilio a las orillas del Rin era una base militar idónea para el ejército. A pesar del caos de los tiempos de guerra, Edwin Kaufmann terminó la escuela y se hizo cajista, pese a que una gitana le había vaticinado que sería maestro o pastor.
De niño, Edwin Kaufmann tocaba el violín y el cello y era un excelente pintor y cantante (también en el coro de Bach en Basilea), unos talentos que iba a aprovechar más tarde, ya que durante el periodo de aprendizaje en la imprenta se percató de su vocación pedagógica. Estudió pedagogía en el seminario pedagógico estatal en Basilea, y más tarde hizo una formación de Pedagogía Waldorf en Dornach (CH). A la edad de 17 años ya había empezado a estudiar la Antroposofía, y más tarde fue, durante muchos años, el responsable de la Rama antroposófica en Burgdorf.
Edwin Kaufmann dedicó 65 años de su vida a la pedagogía. Fue cofundador de muchas escuelas Waldorf en Suiza, fundó uno de los seminarios más importantes en Berna (CH), y dio cursos de formación en Suiza, Alemania y Gran Bretaña. En los años 90 fue uno de los primeros en llevar la Educación Waldorf a Rusia y Ucrania, donde trabajó en escuelas y seminarios. Muchos profesores todavía usan su valioso material en el trabajo diario. Edwin Kaufmann también dio charlas públicas sobre la Educación Waldorf en la antigua RDA, Georgia, Armenia, Bulgaria, Hungría y la República Checa.
El lema de su vida; «yo mismo»
Además de sus actividades docentes, Edwin Kaufmann hacía de guía turístico en viajes grupales a Rusia y Ucrania, realizando un trabajo importante de entendimiento intercultural. Entre los destinos de los viajes culturales figuraban entre otros Egipto, Grecia, Turquía, Armenia, Georgia y Noruega.
Hay una anécdota característica para Edwin Kaufmann. En 1974 viajó en coche de Suiza a la Unión Soviética. En Georgia se desvió de la ruta prescrita. Cuando un oficial le preguntó quién le había dado el permiso para salir de la ruta, Edwin Kaufmann respondió: «Yo mismo». Este era su modo de ser, y él solo pudo ser el que fue.