El Yo en el Nosotros

El Yo en el Nosotros

27 enero 2020 Nicole Asis Visto 21 veces

A raíz de la preocupación por la vida social en las Filipinas, y gracias al compromiso individual de muchas personas, nacieron allí varias iniciativas antroposóficas. En este contexto la antroposofía conduce tanto hacia el interior como hacia la acción en el mundo, es decir hacia el compromiso con la individualidad y la comunidad.


El movimiento antroposófico en las Filipinas comenzó con las preguntas sobre cómo enfrentar los desafíos sociales después de la dictadura. Muchas personas empezaron a desarrollar y compartir sus inquietudes por nuevas soluciones, la autodeterminación y el cambio social.

Una de ellas es Jake Tan, un hombre que en los años setenta del siglo pasado luchó junto con los agricultores por mejores sistemas de irrigación. En esos tiempos, él se planteó la pregunta de cómo se podía apoyar a los sectores desfavorecidos de la población. Su esposa Bella Tan, que vivía de cerca las numerosas condiciones infrahumanas, se preocupó por su parte por el futuro de sus hijos. Maryjoan Fajardo, miembro de la Asociación Filipina de Teatro Educativo (Peta), empezó a poner en escena obras teatrales acerca de la opresión y violencia. Por sus acciones de protesta contra la central nuclear de Bataan bajo el régimen de Ferdinand Marcos, Nicanor Perlas se vio obligado a abandonar el país durante los años en los que estaba en vigor la ley marcial.

Nueva vida para el país

Entre otras, estas cuatro personas se dedicaron a la antroposofía desde 1987. Durante este tiempo el país sacó fuerzas de flaqueza después de la exitosa Revolución del Poder Popular (People Power Revolution) en 1986 y el fin de la dictadura de 21 años. Sin embargo la corrupción, la opresión y la pobreza se hicieron parte integral de la vida social filipina, con problemas que pueden parecer imposibles de erradicar.

Bella Tan, Maryjoan Fajardo y Kathryn Perlas fundaron la primera Escuela Waldorf en Filipinas en 1994 después de asistir a los grupos de estudio organizados por Nicanor Perlas. Además de ello habían completado una formación de pedagogía en el extranjero e iniciado un jardín de infancia pionero para los hijos de los campesinos en la granja biodinámica Ikapati. Jake Tan se dedicó a la medicina antroposófica, mientras que médicos como Moon Maglana y Grace Zozobrado-Hahn llevaron las nuevas ideas y prácticas a islas remotas como Mindanao y Palawan, entre ellas la atención sanitaria primaria inspirada en la antroposofía, sugerencias de la autoeducación, y los fundamentos para una relación sana con el medio ambiente.

Entre sus otras iniciativas, tanto en su país como en el extranjero, Nicanor Perlas fundó la primera granja biodinámica en Filipinas. Desde entonces el movimiento ha ido creciendo: Actualmente existen escuelas Waldorf, granjas biodinámicas, el programa de capacitación de médicos, enfermeras y terapeutas (IPMT), dos formaciones de arteterapia, la Comunidad Cristiana y un Grupo de trabajo antroposófico. En septiembre de 2019, 200 personas celebraron las contribuciones de los impulsos antroposóficos de los últimos 30 años en la University of the Philippines.

Respetar la libertad del otro

En la época de las noticias falsas, el rápido progreso tecnológico, los ataques a los derechos humanos fundamentales y del abismo entre ricos y pobres en el contexto global de hoy, ¿cómo encuentra su justificación el movimiento antroposófico? A través del diálogo dentro y fuera de la comunidad antroposófica, el interés despierto en lo que sucede en el mundo, el compromiso de los jóvenes y la voluntad de actuar tanto en el propio ser como en el mundo. En este espacio de individualidad y comunidad podemos aprender a respetar y preservar la libertad de los demás, a sentirnos cada vez más responsables de desarrollar y conectarnos junto con los demás, y a confiar en que recibiremos ayuda cuando la pidamos.


Web www.anthroposophyphilippines.org