El camino de auto-educación para grupos profesionales
Además de las cuestiones y consecuencias en torno al cierre por Covid-19, la Dirección del Goetheanum se ocupa de cuestiones del esoterismo en general, y en particular de los mantras y meditaciones para los profesionales de los distintos campos de la vida.
Rudolf Steiner desarrolló caminos de auto-educación especiales para los distintos grupos profesionales, que complementan el camino del conocimiento del individuo, con un conjunto de prácticas para profesores, médicos, terapeutas, maestros curativos y sacerdotes, por ejemplo. ¿Qué envergadura tiene el desarrollo ético-espiritual en el contexto de las comunidades profesionales? ¿Cómo se relaciona con el desarrollo individual de la persona? ¿Y cuál es la relación con el camino general del conocimiento humano de la Primera Clase de la Escuela Superior Libre para la Ciencia del Espíritu?
El camino de conocimiento en las profesiones
Para el arte de curar, Rudolf Steiner dio un camino de conocimiento meditativo diferenciado. Es un camino de ejercitación para el desarrollo de fuerzas curativas, parecido al de los terapeutas. A través de la meditación, el alma puede abrirse a la inspiración, profundizar en la relación kármica con el paciente y reforzar las fuerzas terapéuticas. Se trata de adquirir una competencia ético-espiritual. La medicina no es (sólo) una ciencia natural, sino que incluye (también) una cualidad moral. Aspira a saber qué es lo mejor y lo más aconsejable para cada paciente.
¿En qué medida pueden extrapolarse estos puntos a otros campos de trabajo para los que hay escasas indicaciones de Rudolf Steiner (por ejemplo para los campos de la agricultura y de las ciencias sociales en el marco de la Escuela Superior Libre)? ¿Cómo se relaciona la esotérica práctica -es decir, la experiencia de las cualidades espirituales, en el trabajo, por ejemplo en una granja, o con los preparativos de la agricultura biodinámica- con el sendero meditativo cognitivo? Estas son las cuestiones actualmente discutidas en la Dirección del Goetheanum.
Cuidar la conexión del camino meditativo de conocimiento con la actividad profesional y la práctica de la vida es un objetivo principal de la Escuela Superior para la Ciencia del Espíritu. En ella se unen el camino del conocimiento de la Escuela de Micael con la corriente práctica de la Escuela Rosacruz.
Entre el camino del conocimiento y la práctica de la vida
El trabajo meditativo de conocimiento enriquece la práctica de la vida. Ambos enfoques se relacionan entre sí como día y noche: el esoterismo se desarrolla en el espacio que respira entre ambos. Al igual que salimos de la noche con fuerzas renovadas para afrontar las tareas del día, inversamente también el día repercute en la noche y el sueño se convierte en un espejo del día. Ambas cualidades están estrechamente relacionadas, viven la una de la otra, no deben separarse, pero tampoco mezclarse.
Las experiencias cotidianas confirman este hecho. El gimnasta que se propone saltar sobre un caballete con una voltereta visualiza el proceso antes del salto real. Luego la imagen visualizada fluye en la acción acrobática. Igualmente en el contexto profesional, el profesor que prepara la clase tiene que saber exactamente lo que quiere hacer. Sin embargo, en la situación concreta, habrá que adaptar lo preparado a las necesidades que los alumnos traen consigo. De este modo el trabajo interior se conecta con lo esencial al realizar la actividad práctica. A la inversa, la experiencia de tal «esotérica en la vida cotidiana» también repercutirá positivamente en el camino interior.
La cualidad especial del camino de auto-educación de los grupos profesionales reside en el hecho de que el individuo combina su educación profesional con el camino de conocimiento meditativo que pertenece a su profesión. Una corriente espiritual fluye en la vida práctica y forma una nueva calidad. De esta manera, el ser humano en desarrollo se encuentra con el ser espiritual del mundo e introduce su humanidad en la vida cotidiana. Un ejemplo de la naturaleza práctica de la vida esotérica.
De un informe de Matthias Girke y Florian Osswald sobre el trabajo de la Dirección del Goetheanum.