Maurice Orange

Maurice Orange

28 abril 2021 Gunver S. Kienle & Helmut Kiene Visto 19 veces

Maurice Orange nació el 4 de enero de 1953 en Ámsterdam, Países Bajos. Su madre holandesa, una azafata nacida en Indonesia, crió a Maurice y a sus dos hermanas en lengua holandesa y con comida indonesia.


Siempre que su padre, un piloto de aviación británico, volvía a casa, las conversaciones cambiaban al inglés. Un jardín silvestre proporcionaba una intensa conexión con la naturaleza. En él. Maurice aprendió a trepar árboles sacudidos por la tormenta, excavar la roca para crear cavernas, y sobre todo observar las plantas, una actividad que no dejó durante el resto de la vida.

Después de la etapa escolar, Maurice Orange conoció la Antroposofía y el motivo de Perceval a través de Bernhard Lievegoed. Experimentó su vocación de médico a través de una joven enferma de leucemia, estudió medicina en la Universidad de Utrecht (NL), luego se convirtió en médico generalista en Ámsterdam y Haarlem (NL) y se formó en Medicina Antroposófica. En la clínica Zeylmans-van-Emmichoven de Bilthoven (NL) conoció la terapia de muérdago. Pudo comprobar que los pacientes de cáncer tratados con muérdago podían lograr un transcurso estable de la enfermedad y una buena calidad de vida, y aprendió —como señaló Diederik Houwert— que tanto el órgano en el que se administra el extracto de muérdago como la forma de administración eran de gran importancia. También se convenció de que el estudio de los procesos inmunológicos era decisivo para el desarrollo posterior de la terapia de muérdago.

Terapia de muérdago y tratamiento de fiebre

Conoció a su esposa Bettina Lohn en la residencia de ancianos ‹De Maretak› (El Muérdago). Ambos se incorporaron posteriormente a la comunidad terapéutica de la Clínica Park-Attwood, en Worcestershire (Reino Unido), donde Maurice Orange trabajó como terapeuta durante casi 25 años. A mediados de los años 90, decidió especializarse en la terapia de muérdago. Inspirado por los avances científicos y clínicos de científicos y médicos de Bad Öschelbronn (DE), desarrolló un nuevo tipo de terapia con muérdago en dosis altas, en combinación con el tratamiento de la fiebre.

Mantenía un intercambio estrecho con su mentor Broder von Laue. Gracias al estudio intensivo de los extractos de muérdago y de la inmunología tumoral, e inspirado por William Coley, fundador de la terapia oncológica de la fiebre, Maurice Orange logró en casos individuales la reversión completa de las enfermedades tumorales mediante el tratamiento intensivo con muérdago. Dedicó su tesis de máster a este tema, y en 2010 obtuvo el título de máster en Oncología Clínica en la Universidad de Birmingham (Reino Unido). Publicó artículos sobre casos exitosos de tratamiento de muérdago en revistas internacionales renombradas. Consideraba que su vocación vital era impulsar el desarrollo de la terapia del muérdago y documentar con métodos científicos su valor y eficacia.

Sentido para el karma

Quienes le conocieron de cerca pudieron comprobar en él el interés y la empatía con la individualidad del paciente, el compromiso con el arte de curar y la seriedad con la que cuidaba la ciencia e investigación médica. Los que trabajaron con él, pudieron aprender mucho de cómo estudiaba una infinidad de detalles científicos para ayudar a sus pacientes, descubriendo y probando cosas nuevas una y otra vez.

Siempre apreciamos en Maurice Orange su humildad, su humanidad, su sentido de humor, su agudo sentido para el karma, su franqueza y su interminable disposición a hacer preguntas.