El nuevo representante del país, Janne Silvasti
Janne Silvasti es artista, diseñador de color, pintor de esmalte, maestro de clase y profesor de arte. Nacido y criado en Támpere (FI), pasó una temporada en el Estado de Sarria (DE), lleva casi 30 años viviendo en Järna (SE). Desde 2014 es miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Antroposófica en Suecia y fue elegido representante del país en septiembre de 2020.
Sebastian Jüngel Actualmente Suecia es citada repetidamente como país de referencia para hacer frente a la pandemia de coronavirus, por ser un país que respeta la libertad de la población, para algunos, y para otros como un ejemplo de que tal tipo de liberalidad no puede funcionar. ¿Cuál es el sentimiento de la vida en Suecia?
Janne Silvasti Suecia es un país que ama la libertad. Los ciudadanos tienen confianza en las autoridades. El manejo relativamente libre de la pandemia en Suecia ha funcionado bien hasta ahora, excepto por las deficiencias en la atención a los ancianos, cuando al principio el virus fue propagado por profesionales sanitarios, que no disponían de recursos y conocimientos adecuados. Desafortunadamente, demasiados ancianos han tenido que dar sus vidas por estas circunstancias.
Las instituciones escolares permanecieron abiertas. Los suecos son optimistas. Disfrutan discutiendo y practicando nuevas maneras de convivencia. Hay una fuerte voluntad de no rendirse y buscar nuevas soluciones.
Flexibilidad, curiosidad, apertura
Jüngel Suecia es también un país referente en otros temas. ¿Hay algo que hace que Suecia sea un objeto de gran atención?
Silvasti Suecia tiene una larga y rica historia. Entre las épocas más emocionantes cuentan la de los vikingos, los reyes de las grandes épocas de la historia sueca, y los personajes políticos que aparecieron en el mapa en épocas posteriores. Un evento importante de la época actual es la entrega del Premio Nobel, que cada año atrae las miradas de todo el mundo. Hay que recordar que Suecia no ha experimentado ninguna guerra en 200 años. Los ciudadanos viven con la sensación de una seguridad básica.
Suecia tiene una sociedad abierta en la que las nuevas tendencias se integran con facilidad sin que se olviden los valores tradicionales. El espíritu comunitario sueco también es notorio. Ciertas costumbres sociales están firmemente ancladas en todas las clases sociales. El «fika» (tomar café con pasteles con los colegas de trabajo) no puede faltar en la vida cotidiana. El alma del pueblo sueco es flexible, curiosa y abierta; busca la cercanía y complicidad con los demás, aunque no por eso comparte todas las opiniones ajenas.
El mundo está interesado en cómo se tratan los temas sociales en Suecia y por qué los suecos, que generalmente gozan de una buena educación y formación, son tan a menudo capaces de introducir innovaciones en tantas áreas. Los músicos y bandas de rock de Suecia son muy famosos, la inusual lucha de Greta Thunberg por el medio ambiente marcó la vida de toda una generación.
Mostrando alternativas
Jüngel ¿Cuáles son las fuentes y enlaces espirituales para la antroposofía en Suecia? ¿Y qué puede aportar la antroposofía a Suecia?
Silvasti La idea de la reencarnación no es ajena a muchos jóvenes suecos. En este país, sin embargo, no es costumbre hablar de cuestiones de religión y visiones del mundo. Hay interés, pero también cierta antipatía.
Ciertos temas, como por ejemplo el arte de Hilma af Klint (1862 - 1944), que se inspiró en la antroposofía, despiertan el interés mundial por Suecia y por la visión antroposófica del mundo.
El centro del movimiento antroposófico de Suecia está en Ytterjärna, ubicado en las afueras del pueblo de Järna, que desde el principio se estableció como una iniciativa escandinava. Durante más de 60 años la antroposofía ha mostrado a la sociedad sueca alternativas de educación, medicina, agricultura ecológica y mucho más.
Pero hay un punto en el que Suecia difiere de su vecino Noruega: en nuestro país no hay presencia de antropósofos conocidos en los medios de comunicación, en el debate público o en los discursos filosóficos. Más bien existe el deseo de que la antroposofía en Suecia siga siendo un asunto de comunidad y tradición. La Sociedad Antroposófica y su Junta Directiva continuarán trabajando en cuestiones básicas porque sabe que tiene que estar bien preparada para las necesidades y preguntas del público.
Autoconfianza y espíritu de colaboración
Jüngel ¿Cuál es su preocupación personal como representante de Suecia?
Silvasti Mis intereses personales son transversales, desde la imagen del ser humano y el desarrollo del mundo hasta lo espiritual en el arte. Estoy convencido de que el movimiento antroposófico seguirá adelante con autoconfianza y espíritu de colaboración, y que está preparado para asumir los retos que se le presenten.
Jüngel Después de haber pintado este cuadro de Suecia. ¿Qué colores elegiría para este cuadro?
Silvasti No hay color que se ajuste perfectamente a Suecia. Pero con un poco de imaginación se puede encontrar uno. ¿Qué tal el azul limón?