¿Qué nos exige la nueva década?

¿Qué nos exige la nueva década?

27 enero 2020 Justus Wittich Visto 20 veces

Por un lado, los 20 años que tenemos por delante en este siglo significan para la Antroposofía una serie de aniversarios hasta el año 2025; por otro lado, el mundo empieza a exigir a las personas antroposóficamente inspiradas respuestas específicas a las cuestiones y problemas pendientes del presente.


Acción individual y valiente

Tales respuestas y contribuciones habrán de probar su validez en la práctica, y ser capaces de justificar su valor, tanto desde la concepción del mundo como desde el conocimiento del ser humano como entidad anímico-espiritual. Esto se aplica tanto a la agricultura en tiempos del «cambio climático» como a la pedagogía, a la medicina, y a la cuestión de la ética en tiempos del transhumanismo. La acción social y el conocimiento transparentemente fundado en la ciencia espiritual se encuentran en mutua dependencia; ambos se enfrentan a grandes desafíos en todas las áreas. Para ello serán indispensables creatividad artística y fuerza transformadora.

La Sociedad Antroposófica podría convertirse así en una unión mundial de personas dispuestas a defender de manera individual y valiente la dignidad humana y las condiciones del mundo desde una perspectiva espiritual. En este sentido, el lema de la Conferencia Anual de este año, tomado de las cartas de Rudolf Steiner a los miembros, será ‹Unirse al mundo en amor activo›.

A este respecto, la Junta Directiva (Vorstand) agradece que Ueli Hurter, director de la Sección de Agricultura, haya aceptado la propuesta de ser miembro de la Junta Directiva. De hecho hay pocos lugares en los que la conexión entre el espíritu y la práctica sea tan tangible como en la agricultura biodinámica. Necesitaremos esta cualidad en los próximos años, combinada con una mayor integración de nuestra Sociedad mundial. En el sentido de este último objetivo, Joan Sleigh ha aceptado continuar su mandato por otro período de siete años. La Junta Directiva pide a los miembros que aprueben ambos nombramientos en la próxima Asamblea General.


Lucifer y Ahriman

Lo característico de Ahriman es, por lo tanto, que nunca persigue la armonía de una idea con la objetividad, sino el efecto, lo que se puede conseguir. Por el contrario, el intento de Lucifer es [...] desarrollar ideas que produzcan la mayor conciencia posible en el ser humano [...] El hecho de que se digan tantas cosas, que haya tantas mentiras obvias y tantos mentirosos [...] porque se dicen desde la pura emoción [...] se debe a que en nuestros tiempos las corrientes ahrimánicas y luciféricas se han apoderado del mundo de una manera verdaderamente caótica.

Fuente Rudolf Steiner, GA 170, conferencia del 28 de agosto de 1916